Luisa Fuentes, gran ejemplo de valentía


Este año tuve el orgullo de conocer a una mujer VALIENTE, su nombre Luisa Fuentes Cabrejos, a quien le detectaron leucemia aguda, y logró recuperarse en tiempo record, en 6 meses. Conozcamos un poco esta maravillosa e impresionante historia. 
Los valientes no huyen cuando aparecen las crisis Luisa después de dietas estrictas, pastillas adelgazadoras, su cuerpo reaccionó con una grave leucemia. 

Ella sin imaginarlo, empezó con cansancios, leves taquicardias, ganas de dormir por todo, recibe el exámen de hemoglobina donde le dan la noticia que padecía de leucemia. Ella, inmediatamente después de escuchar la terrible noticia, se para y le pregunta al doctor: "Doctor sólo dígame ¿cuál es el paso a seguir?, no hay que perder tiempo". 

Luego de llorar, asustarse, como es lógico, la fuerza la mantuvo desde el primer día. Decidió sonreir, comer el doble, bailar con su pijama todo los días con el handfree en los oídos, leer la biblia, recordar como rezar un rosario y estar al tanto de cada paso en su tratamiento, es por tal motivo que reclama un transplante de médula osea, la esperanza de vida que motivó a todos, incluso a sus compañeros de cuarto, quienes tenían de 1 a 3 años en tratamiento. 

Los valientes no se desaniman cuando los dejan solos.
Luisa, me dice, "nunca me sentí sola... todos los días me sacaban sangre, todos los días de un médico a otro, pero cada vez que salía a piso o pasaba de un pasadizo a otro, en el camino me encontraba con mi mamá y mi novio. Nunca me dejaron... " A pesar de tener la visita de los seres mas queridos, estar sola en un hospital con gente desconocida, escuchando los lamentos y desesperanzas de otros con los mismos problemas, escuchar decir: "al inicio es así, pero después te vas a desanimar".


 Ella siempre estuvo al tanto de sus medicamentos, de su comida a la hora, reclamaba doble ración, sin importar los comentarios de sus compañeros, porque ella si estaba dispuesta a ayudara sanarse. 

Los valientes permanecen firmes a pesar de las circunstancias En el transcurso de los días y meses, la preocupación y curiosidad por encontrar nuevas alternativas, hizo posible un transplante de médula osea; a pesar de haber tenido la experiencia de conocer al peor doctor, como ella lo dice, quien le dijo: "Mira, la leucemia que tu tienes le da a los niños, a tu edad es bien difícil que te sanes... no te hagas ilusiones", ella lo tomó como lo que era, una prueba de fé, pues le respondió: "Yo haré todo lo imposible para hacerme el transplante... no importa lo que usted me diga". No cambió su meta a pesar de encontrar esta gran prueba, el desaliento de un médico. 

Luisa entendió que el valiente tiene claro que el Señor es el que da la victoria y que el valiente no se detiene ante los obstáculos. 

Después del apoyo de buenos médicos y amables enfermeras, lograron el transplante de médula, su hermano fue el donante, quien hizo la mayor prueba de amor, darlo mejor de él para salvarla vida de su hermanita bella. 

Maycol, (novio de Luisa) y la mamá de ella, fueron las piezas claves para que ella no pierda las fuerzas. De esta historia podemos aprender, que la FE , el AMOR y la ACTITUD, debe movernos a cada instante.